Mostrando entradas con la etiqueta perdón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta perdón. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de junio de 2011

POR LA CONVERSIÓN DE LOS PECADORES


Padre Bueno y Misericordioso

¡Bendito y alabado Seas por siempre Señor!

Gracias por este nuevo día que me permites vivir y que me bendices con gracias y elementos para poder seguir siendo un instrumento Tuyo.

Gracias Padre Bueno por tu amor infinito, por tus palabras porque estás cerca de mí y me abrazas cerca de Tu Corazón.

Estás conmigo Señor ¡Gracias!

Me guías Señor ¡Gracias!

Me mantienes llena de bendiciones, ¡Gracias!

Te pido Señor por las almas que no te conocen, que no te aman, que no creen en Ti. Señor toma esos corazones endurecidos y transfórmalos Señor en corazones que palpiten de amor por Ti.

Por la intercesión de María Santísima nuestra Madre del Cielo, y todos los Ángeles y Arcángeles, y todos los Santos. Envía Señor Tu Espíritu Santo y convierte a todos aquellos que están desviados, a todos aquellos que no se han arrepentido de sus pecados, a todos los que se encuentran lejos de Ti, a todos los que saben que están pecando y no se arrepienten, a todos aquellos que tienen su corazón endurecido y no se acercan a Tus Sacramentos, a todos aquellos que se han perdido en los engaños del maligno, a todos aquellos que otros han confundido y se encuentran dispersos y desolados. Y principalmente te pido por la conversión de aquellos que te están atacando y no creen en Ti.

Pongo también en Tus Benditas Manos mis necesidades y mis apuros, Tu bien los conoces, te encargo a mis hijos Señor, guíalos, sánalos, transfórmalos en el Centro de Tu Amado Corazón y en el centro del Inmaculado Corazón de María Santísima.
Sánanos integralmente Señor con tu Infinita Misericordia.

Gracias Padre Santo, te amo Señor y pongo nuestras vidas en Tus Benditas Manos.

¡Alabado Seas por siempre Señor Padre Amoroso e infinitamente Generoso!

lunes, 16 de mayo de 2011

¡Bendita Tu Mirada Señor!

¡Buenos días Señor!
Te alabo y te bendigo.
Gracias por tu Divina presencia en mi vida.
Por no separar Tu Vista de mí, por no haberme abandonado nunca.
Perdón Señor si no supe reconocerte y amar antes.
Perdón por querer hacer las cosas con mi propia fuerza y olvidarme de Ti, que me has amado tanto y me has dado la vida, que gobiernas mi existencia, porque eres Tú el Creador del Universo.
Bendito Seas Señor por darme ahora la luz que necesito para poder amarte y glorificarte, y ser digna hija tuya.
Haré cada día y cada momento del día, todo mi esfuerzo para ser digna ante Tu Mirada, amarte más y más. Como Tú nos pides.
Pongo en Tus Divinas Manos mi vida entera, a mis hijos, mis bienes, obras y trabajos.
Señor Tú dispón de ellos a Tu Voluntad Divina y haz que sean de provecho para todas las almas que no te reconocen y que no te aman.
Dios mío, yo creo, espero y te amo, te pido por los que no creen, ni esperan ni te aman.
Bendito Seas Señor, Alabado Seas, Glorificado Seas.
Gloria al Padre, al Hijo de Amor, y al Espíritu Santo que renuevan y transforman la faz de la tierra. Amén.


jueves, 21 de abril de 2011

¿CONOCES LAS CUATRO CLASES DE PERDÓN?

 
 
 
El perdón es la base de toda sanidad en la mente, conciencia y corazón.
El perdón es la clave de la liberación espiritual.
El perdón es una barrera que debemos cruzar para ser totalmente libres en nuestro interior.
Sin perdón hay dolor, hay rencor, hay resentimiento y amargura.
Comienza hoy tu sanidad completa.
Veamos a continuación las 4 clases de perdón que existen.

1. Perdonarse a uno mismo.
Hay situaciones que producen desilusión de nosotros mismos.
Hay actitudes y hechos cometidos por nosotros que nos humillan, nos denigran y avergüenzan.
Las fallas de esta clase requieren de un auto-perdón.
Sé libre hoy de tus propias fallas. ¡Perdónate! Nadie es perfecto, la misma esencia defectuosa, propensa a fallar, existe en todos los seres humanos.
Perdonarte a tí mismo es aceptar con humildad tu condición real de ser humano.
Reconoce que no eres perfecto y comienza a mejorar.
Perdonarte a tí mismo es un acto de humildad. Perdonarte a tí mismo te hará depositar la confianza en Dios para recibir la fortaleza y no volver a fallar.
Sé libre hoy perdonándote de todo lo malo que hayas hecho.
Somos perfectibles y estamos en un camino de mejoramiento continuo.

2. Perdonar a otros.
Las heridas duelen y a veces mucho. Pero alguien dijo: “La mejor venganza es el perdón” porque la falta de perdón te auto-esclaviza.
Te lastimas a tí mismo cuando no perdonas, mientras que el ofensor no se percata de tus sentimientos.
Tu falta de perdón hacia otros te mantiene preso y atado a esa persona. ¡Sé libre perdonando!
¿Te fallaron? Bienvenido al planeta tierra
. Este es un mundo con injusticias, con seres humanos que tienen libre albedrío.
Serán libres y felices quienes cruzan la barrera del perdón.
Quienes saben perdonar y olvidar, poseen una virtud suprema.
Solo los valientes perdonan. Solo los sabios saben perdonar al prójimo. Solo quién tiene verdadero amor.
Tú eliges entre permanecer preso o hallar la libertad.
Cualquier mediocre puede ser violento, matar, abusar o lastimar, pero no cualquiera posee el supremo valor de perdonar.
Esto solo es un rasgo de los seres sabios e inteligentes.
Perdona hoy lo que te hicieron, tú no tienes la culpa.
Confiesa el perdón con tus labios, ¡¡Hazlo Y serás libre por siempre!!.

3. Perdonar a Dios.
Si, así como lo lees, perdonar a Dios.
Esta es muchas veces una actitud inconsciente.
¿Acaso Dios se equivoca? No, en absoluto
. Pero nosotros percibimos por nuestro orgullo e ignorancia que Dios nos ha fallado en algunas ocasiones.
Pensamos que ciertas tragedias e injusticias son una falla de Dios. Pero no es así.
Es que nuestra mente y percepción espiritual son demasiado estrechas como para comprender la magnitud de algunas cosas.
Está claro que en el mundo el desastre lo producen los seres humanos.
Quizás sentiste que Dios se olvidó de tí, o que llegó tarde.
Pero en realidad Él estuvo contigo dándote fuerzas en tu día malo.
No seamos necios y no echemos culpas a Dios. Cambia tu actitud si estás enojado con Dios. porque Él quiere lo mejor y jamás quiso nada malo para tí.

4. El Perdón De Dios.
Además de fallarnos entre nosotros mismos, también le fallamos muchas veces a Dios.
Él es el creador de todo y juez del universo.
Y Dios, a pesar de ser juez, no se complace en juzgar sino en perdonar.
Dios es amor. No tiene amor… ES AMOR.
Por eso Su naturaleza es perdonar las fallas de Sus hijos. No importa lo que hayas hecho, Dios te perdona. Dios te perdona. Dios te perdona.
Donde hay verdadero arrepentimiento, hay un perdón de Dios asegurado.
Algunos preguntan: ¿Dónde está Dios que no lo veo?
Dios ya se hizo visible en la persona de Jesús, Su Hijo, quien vino a perdonar.
La misión de la venida de Cristo a la tierra fue ésta: Perdón.
Él dijo antes de morir: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.
Es una dicha muy grande saber que Dios nos perdona cuando se lo pedimos.
Dios respondió con perdón ante las fallas de la humanidad.
Envió a Su Hijo para que seamos perdonados y aceptados.
Dios nos quiso amar y envió la solución para nuestros pecados.
La solución es Jesús, el Hijo de Dios, quien murió en la cruz para derramar Su sangre inocente.
Y la sangre pura e inocente de Cristo es la que nos brinda la limpieza de todos nuestros pecados cuando creemos en Él.
Recibe hoy el perdón de Dios. Repite esta oración en voz alta: “Padre mío te pido que me ayudes, me fortalezcas, me des salud y prosperidad. Bendice a mi familia por completo
”. Gracias por perdonarme y aceptarme a pesar de mis fallas.
Con la fe puesta en Dios y experimentando Su perdón tendrás un nuevo y emocionante día.
Dios te bendiga.
Un nuevo tiempo comienza…