miércoles, 28 de septiembre de 2011

¡Gloria a Dios en el cielo, en la tierra y en todo lugar!


Bendito seas Padre bueno y misericordioso porque estás presente eternamente en nuestra vida, porque nos envías sutilmente Tu Amor infinito, Gracias Padre por tu ternura.
Gracias porque en esta madrugada me mostraste tus luceros, me llenaste de esperanza el corazón y me invadió tu infinita paz.
Señor, gracias por salvarme, gracias por rescatarme, gracias por tomar mi vida como ofrenda y con ello que otros encuentren en Tu Divina Voluntad, tu Amor Infinito.
¡Bendito seas Abba Santísimo que me sostienes entre Tus Manos y me Bendices abundantemente!
¡Bendito Seas Padre Creador, Alabado Seas por los Siglos de los Siglos!
Te Amo Padre Santo.

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